03 de Febrero: Entrego mi Espíritu

Lucas 23:44-46 ¨ Cuando era como la hora sexta, hubo tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora novena. Y el sol se oscureció, y el velo del templo se rasgó por la mitad. Entonces Jesús, clamando a gran voz, dijo: Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu. Y habiendo dicho esto, expiró.¨

 

Amados, que la Paz de Dios sea con todos, y, que su misericordia, llene nuestros corazones. ¡Qué bendición tan extraordinaria!, cuando nos reunimos en este lugar de la web, es algo extraordinario lo que ocurre, pues cada vez que venimos, tenemos un mayor conocimiento sobre la palabra de Dios y su voluntad, esto alegra nuestros corazones, y, nos posiciona para ser mejores siervos, lo cual es observado por un Dios, que favorece al siervo obediente. Difundamos este mensaje para colaborar con el desarrollo espiritual de nuestro prójimo.

 

 

Jesús murió entregándose en completa confianza a su Padre, por eso el clama en alta voz, diciendo: ¨Padre en tus manos entrego mi espíritu.¨, Jesús vivió y murió con las escrituras, con la palabra de Dios, en sus labios, ya que estas palabras están en el Salmo 31:5. Jesús nos enseño, no apenas como vivir, sino también como morir, Jesús muere con una oración de absoluta confianza en sus labios. Lo más triste a los ojos de Dios en realidad, no es ver gente muriendo por todos lados, lo más triste para Dios es ver a personas, que mueren perdidas, ellos viven resistiendo al Espíritu Santo, al llamado del Señor, por eso es que lo que entristece a Dios, no es ver a personas morir, sino ver a personas morir perdidas, porque mueren lejos de Dios. Dicen que morimos de la misma manera en que vivimos, por tanto Jesús es nuestro modelo en ese sentido, Jesús nos enseño la manera de vivir y como morir, entonces, mantengamos firmes las miradas en el. El es nuestro modelo perfecto, digno de ser imitado. En el texto bíblico,  Hebreos 12:1-13, se contiene una hermosa enseñanza, que es oportuno entender luego de la lectura de esta reflexión. Ahora, es necesario abandonar de manera radical al pecado, y, enfocarnos en hacer todas las cosas bien, intentando cumplir la voluntad de Dios, en todo momento. Tengamos una constante fe, y, miremos constantemente a Jesús. Aquel que nos llamo de las tinieblas para la luz, el nos inspira a mantenernos en la luz, a tener la victoria completa, miremos a Jesús, por la fe. Estudiemos su palabra. Oremos a diario. Tengamos certeza de que vivimos en la presencia del Señor. Obedezcamos, eso demostrara que estamos en presencia de Dios.

 

 

 

OREMOS:

Padre amado, Jesús siempre obedeció a tu voluntad, y, tu estuviste con el en todo momento, permite que cumplamos con tu voluntad en todo momento, y, favorécenos, ya que queremos agradarte siempre, y, llevar el buen ejemplo al prójimo.  Ayúdanos siempre. Peticiones que te hacemos en nombre de Cristo.

 

Amen

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