03 de Enero: Elevado a las alturas

Salmos 24:3-5 ¨¿Quién subirá al monte de Jehová? ¿Y quién estará en su lugar santo? El limpio de manos y puro de corazón; El que no ha elevado su alma a cosas vanas, Ni jurado con engaño.  Él recibirá bendición de Jehová,¨

 

Amados, que la Paz de Dios sea con todos, y, que su misericordia, llene nuestros corazones. Reciban un especial saludo, gracias por continuar esta hermosa practica del estudio y reflexión bíblica, la cual nos ayuda a optimizar nuestras maneras de proceder, y, a mantenernos calmados ante la crisis, porque somos consientes que el dolor llegara, y, también pasara, lo único que nos resta es perseverar de la mano con Dios. Tomemos la invitación para hacer el bien, cumplir la voluntad de Dios, y, un día seremos llevados al cielo, para disfrutar por toda la eternidad, compartiendo con Dios. Diseminemos este material.

 

 

En estos versos David, hace una pregunta, responde, y, en seguida hace una promesa. Lo interesante de este texto bíblico, es que David, nos explica los requerimientos que debe llenar una persona para poder habitar eternamente en un compartir intimo con Dios, y, en consecuencia, recibir bendición. Estos requerimientos son: Ser limpio de corazón, y, no involucrarse en la maldad en general. En este sentido, se establece un importante postulado, en el versículo: Proverbios 10:9 ¨ El que camina en integridad anda confiado; Mas el que pervierte sus caminos será quebrantado.¨, este texto, responde a la ley de causa y efecto, en la cual toda acción tiene una reacción, en este caso, de manera sencilla, ¨si quieres recibir bendición, debes hacer el bien, pero, si actúas de modo contrario, tendrás que soportar las consecuencias negativas¨, ese es el mensaje del versículo. Andemos en integridad, para mantener la cabeza erguida, sin temor a nada. La afirmación ¨Soy pobre, pero limpio¨, nos indica que así una persona tenga pocos recursos, posee una vida digna, y pura, esto no quiere decir, que: quien tenga muchos recursos, es una persona indigna. Lo importante aquí, es así tengamos mucho o poco, andar de cabeza erguida, procediendo rectamente. En resumen, para finalizar, para que adquiramos la bendición, que es la promesa aquí. Requerimos, proceder íntegramente.

 

 

 

OREMOS:

Padre adorado, gracias por todo lo que nos das, permítenos llegar a obtener esa bendición que prometes, capacítanos para vivir con integridad, del mismo modo que lo hicieron tantos siervos tuyos, del modo que se indica en la Biblia. Apóyanos siempre. Son las peticiones, que te hacemos hoy, en nombre de Jesucristo, nuestro Salvador.

Amén

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