02 de Abril: Elección de santidad.

Deuteronomio 11:26-28 ¨ He aquí yo pongo hoy delante de vosotros la bendición y la maldición: ¨-¨ la bendición, si oyereis los mandamientos de Jehová vuestro Dios, que yo os prescribo hoy, ¨-¨ y la maldición, si no oyereis los mandamientos de Jehová vuestro Dios, y os apartareis del camino que yo os ordeno hoy, para ir en pos de dioses ajenos que no habéis conocido.¨

Dios querido, hoy dando cumplimiento con las previsiones de tu palabra, estamos siguiendo con apego tu mensaje para agradarte, llevando el amor para con nuestro prójimo, ese amor que nos muestras cada día. Continuamos predicando y orando sin cesar para llevar la palabra de salvación. Bendice este texto y que cumpla los fines evangelizadores consiguiendo transformaciones positivas, una lluvia de bendiciones en todos aquellos que consiguen imprimir en sus corazones tu mandato.

 

 

Amados, tengamos presente que la semilla nosotros la elegimos y que la cosecha es obligatoria, indicando así que debemos asumir los resultados de todas nuestras acciones, sean de cualquier naturaleza, recordando que es nuestro deber procurar buena cosecha por tanto hemos de sembrar la buena semilla de la acción bendecida. En los versículos bajo estudio se contemplan los posibles resultados de las acciones que desarrollemos, teniendo que si aplicamos la obediencia a los mandatos de Dios, seremos bendecidos en todos nuestros caminos, para prosperar, tener alegría, o también tenemos otro camino menos recomendable que es el seguir el camino de la perdición. Entonces como requerimos andar por el camino de vida y santidad, debemos seguir con obediencia el mandato de Dios.

 

 

OREMOS:

Dios Amado, agradecemos el sacrificio de haber enviado a tu hijo Jesús para establecer el orden exacto, redimiendo todos los pecados de la humanidad, permitenos seguir el ejemplo de Jesús, perseverar en tus caminos para lograr esa dadiva de salvación eterna que tienes para nosotros, fortalece nuestras almas para vencer a la carne, y superar cualquier ataque enemigo. Peticiones que hacemos en nombre de Jesucristo, tu hijo en nombre de quien todo lo concedes.

 

 

Amen

INTERACTUEMOS:

Amados, cuando pronunciamos la oración primigenia, recopilamos el conjunto de peticiones importantes para mantener una continuidad en el camino de Dios. Realizar este acto cotidianamente además de fortalecer nuestra conexión con el Padre, se convierte en un acto de ayuda para el prójimo, por el cual intercedemos en nuestras oraciones. Así las cosas, proponemos unirse a la cadena de oración que mantenemos diariamente, por todas las causas, para que la bendición se manifieste en las vidas de quienes lo soliciten, en el siguiente link:

 

http://reflexionescristianas.com.ve/padre-nuestro-la-oracion-principal/

 

 

 

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